
Cómo organizar una cata en casa con productos de Mallorca
No hace falta una bodega ni ser sommelier. Solo hace falta ganas.
Una cata en casa con amigos es una de esas experiencias que siempre quedan bien. Y si la protagonizan los vinos y productos de Mallorca, mejor todavía. Te contamos cómo montarla sin complicarte la vida y sin gastarte una fortuna.
Lo que necesitas
Copas de vino decentes —no hace falta que sean de cristal de Bohemia, pero que tengan algo de cuerpo y tulipa—, una mesa despejada, buena luz y, por supuesto, los productos. Para una cata de entre cuatro y seis personas, con tres o cuatro vinos y una selección de productos para maridar tienes más que suficiente.
El orden importa
Empieza siempre por los vinos blancos y rosados antes de pasar a los tintos. Dentro de cada categoría, ve de los más ligeros a los más potentes. Si incluyes un vino dulce o un licor, déjalo siempre para el final.
Un orden que funciona muy bien con productos mallorquines:
- Blanc de blancs o Prensal Blanc — Fresco, aromático, perfecto para abrir boca.
- Rosado mallorquín — Versátil y muy gastronómico.
- Tinto joven de Callet o Manto Negro — Frutal, con carácter pero sin agresividad.
- Tinto con crianza — Para terminar con profundidad.
- Hierbas de Mallorca o licor artesanal — El broche perfecto.
Los maridajes: aquí está la magia
Con el blanco: queso mallorquín curado, aceitunas y pa amb oli. Con el rosado: sobrasada sobre pan tostado con un poco de miel. Con los tintos: embutidos curados, sobrasada más potente y queso añejo. Con el licor: ensaimada lisa o galletas de almendra.
Pequeños trucos que marcan la diferencia
Sirve los vinos a la temperatura correcta: los blancos y rosados entre 8 y 10 grados, los tintos jóvenes alrededor de 14-16 grados y los tintos con crianza entre 16 y 18 grados. Ten agua y pan neutro en la mesa para limpiar el paladar entre vino y vino. Y dale a cada comensal un papel para que anote sus impresiones: convierte la cata en algo participativo y hace que todo el mundo preste más atención.
Lo más importante
Que sea un momento para disfrutar, descubrir y compartir. El vino mallorquín tiene una personalidad muy marcada: refleja el sol, la piedra caliza y el carácter de la gente de esta isla. Cuando lo pruebas con producto local, todo encaja.
En Ca Na Pereta tenemos todo lo que necesitas para montar tu cata perfecta. Solo tienes que pedirlo.

